En sectores como Rahue Alto la subrasante suele presentar limos volcánicos con alta sensibilidad a la humedad, mientras que hacia Francke y Ovejería aparecen arenas pumicíticas con densidades secas notablemente bajas. Esa diferencia de comportamiento, común en Osorno, obliga a verificar la compactación con un método directo y normalizado. El ensayo Proctor define la densidad máxima de referencia en laboratorio, pero el cono de arena es el que confirma —capa por capa— que el material colocado en obra alcanza el porcentaje de compactación exigido por proyecto. Sin esa verificación in situ, ni la mejor dosificación de suelo-cemento garantiza un pavimento durable.
En suelos trumaos de Osorno, un 95% de compactación mal verificado puede significar asentamientos de 3 a 5 cm en el primer invierno.



