En Osorno, donde las precipitaciones superan los 1300 milímetros anuales y las temperaturas oscilan entre heladas matinales y tardes templadas, el diseño de pavimento flexible exige un conocimiento profundo del comportamiento de los suelos volcánicos locales. Los trumaos, predominantes en la cuenca del Rahue, presentan alta plasticidad y retención de humedad, condiciones que castigan severamente una carpeta asfáltica mal concebida. Nuestro equipo técnico aborda cada proyecto considerando la capacidad de soporte de la subrasante, el drenaje longitudinal y el efecto de las cargas repetidas del tránsito agrícola y forestal que caracteriza la Provincia de Osorno. Para determinar la estratigrafía real bajo la traza, solemos complementar la campaña con ensayos de penetración estándar que permiten correlacionar el CBR in situ con la resistencia a la penetración, evitando sobredimensionamientos costosos o fallas prematuras por fatiga. La metodología de trabajo integra los lineamientos del Manual de Carreteras chileno y las guías AASHTO, pero adaptados al contexto climático y geotécnico de la Región de Los Lagos.
Un pavimento flexible en Osorno sin control de drenaje subsuperficial es una falla programada: el trumao saturado pierde más del 50% de su capacidad portante en invierno.



