Los suelos de Osorno no son uniformes: mientras que en sectores como Francke predominan los trumao derivados de cenizas volcánicas, hacia Rahue Bajo aparecen depósitos fluviales del río Rahue con una fracción granular más gruesa y presencia de bolones. Esta dualidad geotécnica en una misma ciudad obliga a caracterizar la granulometría con mucho más detalle que un simple tamizado en seco. Cuando el material fino supera el 12% que pasa la malla N°200, el ensayo se extiende con el hidrómetro para definir la fracción limo-arcillosa, dato crítico para predecir el comportamiento ante ciclos de humedad típicos de la pluviometría local. Antes de ejecutar cualquier campaña de sondajes SPT, el análisis granulométrico completo entrega la curva de distribución que permite clasificar el suelo según el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (USCS), parámetro de entrada para el diseño de fundaciones superficiales en la ciudad.
En Osorno, la transición de trumao a suelos sedimentarios ocurre en menos de 500 metros; sin una curva granulométrica precisa es imposible elegir el sistema de drenaje adecuado.



