Los suelos de Rahue Alto y Francke cuentan historias geológicas muy distintas. Mientras en el sector oriente predominan los limos de baja plasticidad sobre cenizas volcánicas, hacia el poniente, junto al río, encontramos gravas arenosas con matriz limosa que exigen un golpeo completamente diferente. Esa dualidad geográfica explica por qué un simple golpe de cuchara partida puede arrojar N60 tan dispares en menos de dos kilómetros. En nuestro laboratorio ejecutamos el ensayo CPT cuando la estratigrafía es muy continua, pero para correlacionar con muestras alteradas y clasificar el perfil, el ensayo SPT sigue siendo la herramienta principal en Osorno. La ciudad, asentada sobre la cuenca del río Rahue, presenta niveles freáticos altos en invierno que complican la perforación si no se entuba a tiempo. Conocemos ese comportamiento estacional y ajustamos el avance para no perder el pozo en los metros críticos.
En suelos volcánicos blandos de Osorno, un N60 menor a 4 exige rediseñar la cimentación superficial para evitar asientos diferenciales.



