En Osorno, la combinación de depósitos fluvio-glaciales y cenizas volcánicas genera perfiles donde alternan arenas sueltas con limos blandos. Muchas veces vemos que se subestima la heterogeneidad del subsuelo hasta que aparecen asentamientos diferenciales durante la construcción. Por eso el diseño de vibrocompactación debe partir de una caracterización geotécnica rigurosa. La norma NCh2369 Of.2003 exige verificar la capacidad soportante tras cualquier mejoramiento, sobre todo en zona sísmica 3 como la nuestra. Nuestro equipo técnico integra los resultados de campo con modelos de densificación para definir la malla óptima de puntos de vibrado. Complementamos esta etapa con una campaña de ensayos CPT para validar la mejora en tiempo real, porque el cono permite detectar lentes no densificados que un SPT aislado podría pasar por alto.
Un diseño de vibrocompactación mal calibrado en las arenas limosas de Osorno puede dejar lentes sueltos que se manifiestan como asentamientos sólo después del primer invierno lluvioso.



