Sobre el banco de pruebas hidráulico, los aisladores elastoméricos de alto amortiguamiento (HDRB) pasan por un ciclo de caracterización completo. Se someten a compresiones que simulan la carga gravitacional de una torre de 15 pisos en el centro de Osorno y, simultáneamente, a desplazamientos laterales equivalentes a un sismo de diseño de 9.0 Mw. El equipo técnico registra la histéresis con precisión milimétrica: cada curva de fuerza-deformación debe alcanzar al menos un 15% de amortiguamiento crítico, disipando energía por calentamiento interno del caucho y la plastodeformación controlada del núcleo de plomo. En paralelo, los deslizadores de superficie cóncava se prueban bajo cargas verticales de hasta 5,000 kN, midiendo el coeficiente de fricción dinámica del politetrafluoroetileno (PTFE) sobre acero inoxidable pulido espejo. La calibración de estos dispositivos es el primer paso para un proyecto exitoso, especialmente en una zona donde la aceleración máxima en roca (PGA) proyectada por el SRC de la USM para Osorno supera los 0.5g para el sismo máximo posible.
Un sistema de aislación bien diseñado en Osorno puede reducir las aceleraciones de piso en un 60-70% comparado con una base fija, protegiendo no solo la estructura sino el contenido y la operación continua.



